Creciendo en el Camino

De Punta Tombo a Piedra Buena

Y un día gracias a Dios, puedo volver a escribirles y comentarles la cantidad de anécdotas que hemos recolectado con mis papas durante todo este tiempo. Tomen asiento junto a mí y disfruten!!!

Veni y viaja con nosotros!!!

Antes que nada le quiero agradecer a Alfredo de Helpbooks (Punta Arenas) por solucionar nuestro problema con el cargador de mi compu. Papá y mamá, no sé cuál de los dos, porque uno se echa la culpa a otro. La cuestión es que lo dejaron olvidado en la estación de servicios Ypf de la ciudad de Puerto Deseado. Llamaron incontable cantidad de veces pero nunca pudieron comunicarse. Buscaron en varias ciudades el famoso cargador pero siempre obtenían la misma respuesta negativa. La compu lleva un cargador con un pin específico y no acepta cargadores alternativos. Tiene sí o sí que ser el original. La cuestión es que Alfredo luego de varios llamados por teléfono nos pudo conseguir uno usado de una clienta suya a la que su notebook no le servía más. No es el que lleva ya que tiene menos amperajes y solo sirve para cargar la batería mientras la notebook está apagada pero por ahora sirve para llegar a ustedes.

Hago un poco de memoria de elefante y sigo desde donde me quede hace bastante tiempo ya.

Dejamos atrás la ciudad de ciudad de Trelew con dirección a Punta Tombo, el camino está casi todo asfaltado salvo los últimos 30 kilómetros pero su estado es excelente.

Llegamos casi anocheciendo, el parque ya estaba cerrado, papá hablo con los guarda parques y nos dejaron pasar la noche en el lugar con la condición que no andemos deambulando por la zona. Cenamos y nos fuimos a dormir temprano así recorríamos el lugar a primera hora del día.

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Anochecer en Punta Tombo

La reserva cuenta con una cantidad aproximada de 500.000 parejas de pingüinos de Magallanes. En la fecha que estuvimos ya habían tenido crías y estaban bastantes crecidas.

La entrada sale 70 pesos Argentinos y el recorrido de la pingüinera es de casi dos kilómetros. Como entramos a primera hora teníamos todos los pinguinitos solo para nosotros y además por la mañana es cuando están más activos. El recorrido es hermoso y literalmente se camina entre ellos. Se pueden ver los nidos, las crías, como van de acá para allá. Son muy simpáticos y están totalmente adaptados al paso de la gente. Llegando casi a final del camino nos encontramos con el mar y observamos como juegan con las olas y sobre todo lo más sorprendente es la velocidad con la que nadan. Me encanto conocer a estos bichitos tan simpáticos!

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Hermosos por donde se los mire!!

Llegado el mediodía nos volvimos a subir a nuestra casa a la cual mamá decidió bautizar con el nombre de “la casita de Tomas” en honor a una gran amiga mía, Vicky. En fin subimos nuevamente a la famosa ruta 3 con destino a Comodoro Rivadavia.

Dimos un breve paseo por la ciudad, la cual es muy grande por lo que decidimos seguir un poquito más, pero antes nos tomamos una merienda con los chicos de Vuelta por el Universo.

Son 15 kilómetros los que separan Comodoro Rivadavia del balneario de Rada Tilly. Esta es la última playa de veraneo de la costa Argentina. Tiene una costanera hermosa en la cual dormimos. Nos pudimos bañar en el camping de la ciudad, y la recorrimos un poco. Tienen unas casas enormes y muuuy lindas y todas tienen algo que me sorprende mucho, unas ventanas gigantes y sin rejas.

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Amanecer en Rada Tilly

Ni bien salió el sol salimos para Puerto Deseado, la famosa ciudad de la Patagonia Rebelde. Hay que desviarse 120 kilómetros desde la ruta 3. En el camino es mucha la cantidad de nuevos animales que cruzamos. Desde miles de guanacos, zorros, choiques (que son un tipo de ñandu) y liebres.

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Choique el Ñandu

A unos 5 kilómetros antes de llegar a la ciudad nos encontramos con un corte de ruta, era una protesta de los trabajadores del puerto. Solo esperamos 5 minutos, y liberaron para que pasaran algunos autos. Solo lo hacían a las 12 y a las 0 horas, y nosotros llegamos a las 11:55!

Entramos a la ciudad con una vista hermosa a la ría, con sus aguas de un color turquesa único. Estuvimos en información turística donde nos asesoraron sobre todo lo que había para hacer. Como era 23 de diciembre mamá decidió que nos quedáramos ahí a pasar Noche Buena y Navidad.

Recorrimos Cueva Leones, donde conocimos a un señor rosarino y su esposa francesa que viajaban hasta Ushuaia, papá charlo mucho con ellos y le recomendaron un montón de lugares para ir en el camino. Fuimos a la estación del Ferrocarril en la cual hay un museo contando la historia de la Patagonia Rebelde pero lamentablemente estaba cerrado por remodelaciones. Recorrimos la plaza y el vagón histórico.  Dormimos muy cómodamente en la estación de servicios.

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Estación del Ferrocarril

Al siguiente día, hicimos las compras para que papá nos cocine algo para Noche Buena, luego fuimos a recorrer el puerto y la Ría, hicimos muchísimo kilómetros en un camino en muy malas condiciones buscando unos famosos patos, los Cormoranes. No fue fácil, papá me hizo caminar mucho pero los encontramos ocultos entre las piedras de un acantilado. Son unos hermosos y simpáticos patos con las patas y el pico de un fuerte color naranja.

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Cormoranes

Volvimos a la estación de servicio donde alguno de mis padres dejo el famoso cargador pero lo bueno es que conocimos a Sergio un brasilero que venía viajando en moto. Fue hasta Ushuaia por la ruta 40 y ahora despacito estaba subiendo. Pueden seguir sus travesías y ver sus famosos videos acá.

Estacionamos en la costanera, por primera vez nos bañamos en nuestra casa, mamá hizo un muy rico pionono y papá preparo tacos. Mientras yo jugaba, tocaron la puerta, era Fredy, el encargado del Camping Municipal que queda a una cuadra del lugar. Nos vio estacionados ahí y nos invitó a que pasáramos la noche en el camping. Ahí nos encontramos nuevamente con Sergio al que esta vez fuimos nosotros sus ángeles del camino. Se le había roto un tornillo del soporte de su baúl y no podía seguir camino sin él. Para colmo al otro día era navidad e iba a estar todo cerrado para poder conseguir uno. Papá busco en su caja de herramientas y ¿saben qué? justo tenía un  tornillo igual, el mismo diámetro, largo y paso. La magia el camino aparecía nuevamente.

Compartimos un muy lindo momento con Sergio. Cenamos y cuando se hicieron las 0 horas, brindamos todos juntos en familia. Fuimos a saludar a Fredy y los suyos y cuando volvimos me lleve una gran sorpresa. Debajo de nuestro arbolito de navidad (en realidad era nuestra planta, una coquedama que Vir nos regaló, a la que llame Filomena y a la que adornamos con una hermosa guirnalda dorada) había un regalo que me había dejado Papa Noel. Que alegría me dio desenvolver el paquete y encontrarme con una caja llena de ladrillitos para poder ir jugando y armando cosas mientras viajo.

Fue una navidad distinta, lejos de la familia pero felices por tenernos el uno al otro y por estar cumpliendo nuestro sueño.

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Feliz Navidad!!!!!

Un nuevo día comenzaba y decidimos ir a Puerto San Julián. Antes de llegar a la ciudad pasamos por el Aeropuerto, en esta época se usa solamente como aeroclub, pero hace varios años ya, cuenta mi papá que salían aviones con jóvenes pilotos a pelear por la patria en la guerra de Malvinas.

El encargado del lugar nos dejó pasar a los viejos hangares, hay que transitar toda la pista de aterrizaje para llegar a ellos. Era una extraña sensación, transitar con nuestro vehículo por el mismo lugar por el que tantos jóvenes llenos de sueños inconclusos partían para no volver nunca más.

El lugar está totalmente abandonado y quedo tal cual lo dejaron. Solo hay los restos de un avión que es testigo del paso del tiempo entre el silencio y el viento.

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Hangar de Puerto San Julian.

Desandamos nuevamente el camino por la pista de aterrizaje en silencio en honor a aquellos que nunca pudieron volver.

Fuimos a la ciudad, el día estaba feo, caminamos por sus calles, hay muchísima cantidad de hoteles. Hay un museo y una réplica idéntica del Nao Victoria, una de las cinco embarcaciones con las que partió Magallanes en busca de un paso del océano Atlántico al Pacifico. Esta fue la única en Regresar. También está el lugar donde se realizó la primera misa de toda América.

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Nao Victoria

Como el día  estaba feo y no había muchas opciones hicimos unos kilómetros más hasta la ciudad de Luis Piedra Buena. El lugar nos sorprendió totalmente, una ciudad muy ordenada, prolijita, y hermosamente decorada. Es la casa del famoso personaje de historietas Patorusito y hay retratos de él y todos sus compañeros por todos lados.

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Piedra Buena

Hasta acá llega mi relato por ahora, en breve continuo con esta historia increíble, nuestro sueño. Muchas gracias por leernos y no lo olviden, no dejen de ir por sus sueños que estos alegran el alma y la vida misma.

Para disfrutar de las fotos de estos lugares entra acá.

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